
Los vinilos, a diferencia de otros señuelos como los jigs o los llamados «señuelos duros» como paseantes o minnows, no son un señuelo «ready to fish».
Estos señuelos blandos, suponen solamente una parte del montaje, algo parecido a un cebo tradicional, pues como norma general carecen de anzuelo y su peso, dado el material con el que están fabricados (y su menor tamaño en el caso de vinilos para rockfishing), es muy reducido.
Así pues, será necesario combinarlos con otros elementos para poder utilizarlos en acción de pesca.
Aunque hay multitud de maneras de montar estos señuelos de vinilo en función de la modalidad de pesca y con una enorme flexibilidad sólo limitada por nuestra imaginación, en este artículo nos centraremos únicamente en los montajes más habituales y extendidos para su uso con vinilos de rockfishing y light game.
Partiendo del hecho de que con estos montajes vamos a dotar a nuestro señuelo de vinilo, fundamentalmente, de peso y de anzuelo; estos dos elementos, su forma y distribución serán los que determinen el tipo de montaje ante el que nos encontremos.
JIGHEADS
Éste será el primer tipo de montaje que veremos para vinilos de rockfishing y light game, dado que es el más extendido y universal en esta modalidad.
Consiste en un anzuelo que trae incorporado un plomo de diversas formas en su propia estructura, formando un conjunto único anzuelo-plomo.
Al ser plomo, anzuelo y vinilo un conjunto compacto y unido, será ideal para imprimir energía a nuestro señuelo y que se comporte de manera más o menos reactiva, reaccionando con fuerza a nuestros toques de muñeca y a la caída del jighead en la columna del agua, sin amortiguar los tirones o los cambios de dirección.
Dentro de esta estructura, algunos modelos traen incorporado un «baitkeeper», que es un elemento que ayuda a que el vinilo se mantenga en su posición pegado el plomo sin retraerse hacia atrás en la tija del anzuelo por acción de las picadas, el lance o las recogidas más agresivas. Algunos serán en forma de gancho de metal y otros de rebaba o gota de resina en la tija del anzuelo. Otros carecen totalmente de él, pues dado el poco peso y volumen de los montajes y el carácter elástico del material con el que están fabricados los señuelos de vinilo, no son indispensables y el señuelo suele mantenerse en posición de pesca sin mucho problema. Igualmente, muchos pescadores tienen la costumbre de pegar el vinilo con pegamento a la base del plomo. Es una opción útil y perfectamente válida.
Lo que sí es muy importante, usemos «baitkeeper», peguemos los vinilos o los montemos sin más, es que será crucial vigilar que el vinilo esté siempre en contacto con el plomo creando un perfil continuo y compacto con él. En caso de separación, la cantidad de picadas decrecerá ostensiblemente. Este hecho es especialmente notorio cuando usamos vinilos de ajing, pues de entre todos los peces que solemos capturar con vinilos, los jureles son realmente sensibles a este efecto.
Como decíamos es el montaje más extendido en vinilos para rockfishing y es prácticamente elección unánime cuando se trata de vinilos para ajing, pues es el único montaje que suele usarse para esta modalidad por la mayoría de los pescadores.
En función a sus dos principales elementos estructurales, podemos establecer algunas diferenciaciones:
-Tipo de anzuelo: como podréis suponer, hay tantos anzuelos como podáis imaginar y la variedad que encontraréis en el mercado es enorme.
En cuanto al tamaño, buscaremos jigheads dotados de un anzuelo en consonancia con el tamaño de nuestro vinilo, que deje suficiente material libre sin ocupar puntos de articulación del vinilo pero que no sea tan pequeño que haga difícil la clavada del pez. Esto último es especialmente notorio cuando pescamos peces mordedores que tienden a atacar desde atrás como los sargos.
En cuanto al grosor del alambre, deberá ajustarse al tipo de presa que estamos buscando. En el caso de modalidades como el ajing o buscando peces de talla contenida en escenarios de playa, un alambre fino con alta capacidad de penetración nos facilitará muchas capturas. Sin embargo, pescando en escenarios de piedra con peces de mayor tamaño, más potentes, con querencia a buscar el fondo o con mandíbulas fuertes, elegiremos un jighead con un anzuelo robusto de alambre grueso que soportará mejor la exigencia extrema a la que lo someterán estos peces.
-Forma del plomo: es el elemento que dará peso a nuestro montaje y el que, en combinación con los movimientos de nuestra muñeca, determinarán cómo se mueve el señuelo en su avance hacia el pescador. Aunque hay multitud de fabricantes que producen un sin fin de formas en sus cabezas plomadas, podríamos resumir la oferta de jigheads para vinilos de rockfishing y light game en dos principales. Ambas podremos usarlas indistintamente en cualquier señuelo, pero su comportamiento difiere y es bueno conocer cómo actúan para poder mover bien nuestros vinilos.
Por un lado encontramos cabezas redondas, su movimiento será fundamentalmente rectilíneo y su desplazamiento ocurrirá en el plano vertical, generando una acción de sube y baja o de dientes de sierra. En mi opinión, son especialmente indicadas para aquellos señuelos de vinilo cuya estructura ya genere acción bien sea por la presencia de curlys o de palas. En el caso de la gama Lunker Passion, son las cabezas que elijo para señuelos como Brain Driller, The Food (Shad y Curly), Grab the Crab! o Bentos. Señuelos que funcionan por arrastre y para los que un jighead con forma redonda se muestran ideales (recordad que podemos usar cualquier tipo de cabeza con cualquier tipo de vinilo).
Por otro lado, tenemos las cabezas afiladas también conocidas como cabezas de darting por su forma y su movimiento. Estos jigheads afilados y habitualmente con forma cercana a un prisma son muy reactivos y, además de generar movimientos verticales a nuestros toques de puntera, también generarán movimientos laterales, adoptando una suerte de acción en zig-zag. De esta forma, podemos moverlos de manera agresiva sin que el señuelo avance mucho hacia el pescador y, por tanto, se aleje demasiado del pez. Son cabezas ideales para señuelos alargados y segmentados cuya acción viene determinada por el twitching o toques de puntera que le imprimamos al señuelo. En la gama Lunker Passion, algunos ejemplos son Shrimply Deadly, Lil´ Magic, Laiyoworm, Aji Basic, MiniPickle y muchos más, gran parte de mi gama está centrada en este tipo de señuelos dado que es la manera en la que más me gusta pescar.
Y por supuesto, en el mercado encontraréis mil jigheads con formas intermedias como por ejemplo las Tict Mebaring Star y similares. Recordad que podéis usar cualquier forma de cabeza con cualquier vinilo, pero la acción cambiará de una a otra.

Foto: @javi.arcas
MONTAJES CHEBURASHKA
En este caso, anzuelo y peso no van unidos, sino que forman un conjunto independiente y articulado, pudiendo combinar anzuelo y peso de manera independiente para mayor flexibilidad.
Este carácter articulado nos permite hacer temblar nuetro vinilo de rockfishing con leves toques de muñeca, pues al estar unidos peso y anzuelo por una unión móvil, el vinilo tendrá mucha mayor libertad de movimiento.
En cuanto al peso, que es realmente el cheburashka en sí, consiste en un peso redondo atravesado por un alambre al que colocaremos un anzuelo de nuestra elección. Con respecto a este peso, no hay mucha variedad en el mercado y sólo puedo recomendar usar aquellos fabricados en tungsteno, pues a igual peso tendrán un menor volumen siendo más discretos y ofreciendo un mejor lance dada su densidad. Además, el alambre suele ser más fino haciéndolo combinable con un mayor número de anzuelos del mercado. A estas ventajas podríamos sumarle el hecho de que el tungsteno es un material duro que no se deformará por los golpes con las piedras y que genera un atractivo sonido metálico al chocar contra el fondo, algo que bien saben los pescadores de black bass.
A la hora de elegir el anzuelo, tendremos mil opciones entre las que decidirnos y las elegiremos en función del señuelo a usar, el escenario y el pez que estemos buscando. En general, dado que es un montaje que ya es de por sí articulado, me gusta usar anzuelos de tija larga que salgan en la parte trasera del vinilo siempre que no anule ninguna articulación crítica del señuelo, pues lo uso mucho para buscar espáridos que tienen tendencia a morder la parte trasera de nuestros vinilos.
También es muy extendido el uso de pequeños anzuelos tipo texas con este montaje para evitar enroques en el fondo. Son una opción válida para aquellos escenarios rocosos donde los enganchones están a la orden del día. Nunca me han gustado demasiado para buscar peces de boca pequeña como los sargos, pues entre que el anzuelo va oculto y que suelen ser más anchos que los anzuelos tradicionales, siempre se me han antojado más difíciles de clavar, No obstante, cada día es más fácil encontrar anzuelos texas de tamaños contenidos y dado el carácter rocoso de los fondos donde practicanos habitualmente el rockfishing y la cada vez más masiva presencia del alga asiática, el uso de estos anzuelos se está imponiendo cada vez con más fuerza.
Así pues, este montaje es muy usado dada su flexibilidad de configuración, el movimiento que imprime al señuelo y la posibilidad de combinarlo con anzuelos texas para una acción antienganches. Personalmente, me gusta usarlo con modelos especialmente pequeños cuya acción no es tan acusada, aprovechando la articulación propia del montaje para darles un extra de acción. Ejemplos de estos señuelos en mi gama son La Galerita o Plancton.

Foto: @sagolu55
WEIGHTLESS O SIN PLOMO
Como su nombre indica, en este caso montaremos nuestro vinilo de rockfishing y light game tan sólo con un anzuelo, sin ningún tipo de peso adicional.
Dado que en este caso no añadimos peso extra, tendremos que utilizar señuelos de cierto tamaño cuyo peso nos permita realizar un lance con un mínimo de distancia. En la gama Lunker Passion, un señuelo que podría utilizarse con esta técnca sería el Big Pickle 95 por su tamaño y peso.
Si bien con este montaje tendremos un lance más limitado, nos lo compensará con una acción, presentación y caída súper naturales que convencerán a los peces más resabiados.
No es un motaje especialmente usado para vinilos de rockfishing, al contrario de lo que ocurre en la pesca del black bass donde es muy utilizado con vinilos con sal para añadir un peso extra, pero será una opción muy válida para escenarios muy presionados y peces con alto grado de desconfianza.
Y aquí acabamos este «breve» compendio sobre los montajes más habituales para vinilos de rockfishing y light game.
Obviamente, hay muchos más montajes disponibles que podremos usar con nuestros vinilos y que muchos conoceréis (jika rig, free rig, texas plomado, dropshot, splitshot, etc.) pero he querido seleccionar éstos como los que considero más usados y conocidos en nuestra modalidad.
Y, por supuesto, un señuelo de vinilo es una herramienta flexible que se puede adaptar fácilmente a las necesidades de pesca de cualquier pescador en cualquier momento, elige el motaje que más te convenza para una situación determinada o…
…¿por qué no? Invéntate el tuyo propio…